13.-PRINCIPIO DE MACH. ANTIGRAVEDAD
El
principio de Mach incide en el problema de la observabilidad de las
rotaciones, en el concepto fuerza de inercia y en el concepto fuerza
centrífuga. Según él el movimiento de rotación
y su efecto, la fuerza centrífuga, se deben al movimiento
relativo respecto al fondo de estrellas inmóviles (resto del universo). Son éstas
las que de alguna forma provocan la fuerza de inercia y la fuerza
centrífuga en los objetos acelerados. El modelo Universo
Viviente propone una nueva visión de este problema.
Imaginemos
un universo con solo dos objetos ma y mb
separados una distancia r, esta situación es claramente
irreal, sin embargo, podemos imaginarla. Estas dos masas, en
principio, sufrirían una atracción gravitatoria que
podría ser observada al medir la distancia r, sin embargo, el
sistema, si las dos masas rotan alrededor de su centro de masas con un
momento angular tal que compense la fuerza gravitatoria, parecería
equivalente e indistinguible de un sistema en el que no existiese la
fuerza gravitatoria y no rotaran o de un sistema en que uno solo de los
cuerpos sufriera una rotación interna. El principio de Mach dice que una
rotación en este sistema no podría ser observada si no
existiera un fondo de estrellas fijas. El modelo Universo Viviente
incluye este principio. La expresión (6.3) postulaba la
existencia de dos velocidades derivadas sobre los tiempos t1
y t2:
v2= v22 + v12 (1)
Anteriormente
también definí sistemas en reposo aquellos con v constante.
La velocidad v1 está definida sobre el tiempo t1.
Consideremos las partículas anteriores rotando con un momento
angular L, este momento será debido en su mayor parte a la
velocidad v2 (recordemos el postulado del epígrafe
1), consideremos para simplificar una rotación perfectamente
circular (sin excentricidad), la velocidad v2 podemos
descomponerla en una componente radial y otra componente tangencial:
v22 = v2r2 + v2t2
El
momento angular L dependerá exclusivamente de la componente
tangencial, la he llamado tangencial por analogía con la velocidad en una traslación, en realidad esta velocidad
es la responsable del momento angular, y éste puede ser debido a un movimiento de traslación o rotación sobre
un eje interno, es decir, en las siguientes expresiones, L es la única constante del movimiento siendo r o v
dependientes del sistema de referencia que se elija, se decir, en la siguiente expresión los valores
de v2t y r son arbitrarios con tal de que L sea el valor correcto del momento angular:
L2 = m2 v2t2 r2 (2)
v2t2 = L2 / m2 r2 (2)
m = ma mb / (ma + mb)
Sustituyendo en (1) los valores de ambas velocidades:
v2 = v2r2 + L2/ m2 r2
+ c2(r2 ρ(r)
/ Rh2 ρ(Rh)
- c2 r2/ Rh2) (3)
La expresión (3) es la que aporta este modelo, de ella se pueden
extraer algunas conclusiones: en primer lugar, en nuestro universo
imaginario r = Rh y ρ(r)= ρ(Rh),
por consiguiente v2 = v22. Es decir, no serían observables ni la fuerza centrífuga ni la fuerza gravitatoria y r permanecería constante (no
existe velocidad v2 radial). En cambio si r <> Rh y ρ(r) <> ρ(Rh), existirán otros objetos en el universo y aparecerán
por consiguiente tanto la fuerza centrífuga como la gravitatoria. Si suponemos v2r = 0:
v2
= L2/ m2 r2 + 2 G M / r - c2
r2/Rh2 (4)
Si v = constante, es decir, un sistema inercial:
v2 - L2 / m2r2 = 2 G M / r - c2 r2/ Rh2 (5)
Si aplicamos la divergencia obtenemos:
- L2
/ m2r3 = G M / r2 + c2 r/
Rh2 (6)
Expresión
que indica que el momento angular sobre el tiempo t2 tiene
carácter antigravitatorio; el término - c2 r2/
Rh3 no aparece en (6) al considerar en principio constante a Rh. La expresión (6) es la clásica
expresión que permite mantener en órbita a nuestros
satélites artificiales. Sin embargo, si consideramos que L es
una constante del movimiento y que en las expresiones anteriores
significaba el momento angular total incluido el spin o momento
angular intrínseco de cada partícula u objeto el
resultado es claramente sorprendente: cualquier objeto con un momento
angular L podría sufrir una fuerza antigravitatoria equivalente a la expresada en (6).
Es decir, podríamos definir la
fuerza antigravitatoria, despreciando el término cosmológico,
como :
F = L2 / m2 r3 (7)
El momento angular L es el total del sistema incluido cualquier momento
angular interno que tenga el objeto. Si nos situamos sobre la Tierra,
este modelo predice que un objeto de masa m "flotará"
(dependiendo de la orientación de L) con un momento angular L
de valor:
L = (G M m2 r)1/2 (8)
A efectos prácticos, aprovechar esta propiedad es bastante
complicado. Si aplicamos (8) a un objeto en forma de aro de masa m y
radio r0 que gira alrededor de un eje con velocidad
angular ω
y momento de inercia I = m r02 obtenemos:
m r02 ω = (G M m2 r)1/2 and
ω = (G M r / r04)1/2
Conseguir la velocidad angular necesaria, sobre la superficie de la Tierra, para hacer
que el cuerpo flote significa una
velocidad tangencial igual a 0,99 c con un radio r0
de valor mínimo 169 metros, si el aro tuviera una masa de 1 Kg,
la energía necesaria para generar este giro sería del orden de 1,8 1044 ergios (el equivalente a la
desintegración de 2 1017 toneladas de materia, claramente desalentador. Sin
embargo, los fotones tienen momento cinético e intrínsecamente
spín 1 (independiente de su energía); ¿sería factible confinar suficiente número de fotones, apropiadamente
organizados, en el interior de un vehículo de tal forma que el
conjunto tuviera el momento angular requerido?. En el caso del ejemplo anterior,
harían falta 2,39 1062 fotones. Si se pudiera conseguir fotones con frecuencia 1.66 10-18 hz.,
la energía necesaria sería 2,6 1018 ergios, equivalente a 2,9 10-3 gramos de materia desintegrada.
La velocidad v1 también puede generar un momento
angular, al menos, tal como se indicó en el postulado del
epígrafe 1, ½ ћra. En general el momento angular
debido a v1 de un objeto m respecto de un observador M se
puede expresar como:
L12 = (2GM/r) m2 r2 sen(α)2
Donde α es el ángulo que forman r y v1; si consideramos
que la distancia mínima entre m y M sería el horizonte de sucesos de M, entonces
sen(α)= 2GM / c2 r.
L12 = (2GM/r)3 m2 r2 / c2
La velocidad v1 también
podemos considerarla compuesta por una componente radial y otra
tangencial:
v12 = v1r2 + v1t2
La componente tangencial es la que genera el momento angular y éste
tiene carácter antigravitatorio, podemos pensar que en las
transformaciones de Lorentz habrá que descontar esta
velocidad. El valor de v1t, considerando L1
como constante del movimiento, será:
v1t2= L12 / m2 r2
v1t2 = (2GM/r)3 / c2
Las trasformaciones de Lorentz se podrían generalizar descontando esta velocidad, llamando rh al horizonte
de sucesos de M, de la
siguiente forma:
γ = (1 - v22/c2 - (2 G M / r c2)(1 - rh2/r2) + r2/ Rh2
)1/2 (9)
En esta expresión podemos ver que cuando r se hace igual a rh,
la velocidad sobre el tiempo t1 se hace 0.
Así mismo, en el horizonte de sucesos de un agujero negro γ vale
(1 - v22/c2 + r2/ Rh2 )1/2, tal como habíamos visto
en el epígrafe sobre el desplazamiento al rojo cosmológico.
Cuando se acumula suficiente energía (una masa de Planck), el agujero negro absorberá media masa de Planck y
expulsará el resto hacia su universo madre.
La expresión (9), podríamos haberla usado en la determinación de la precesión del perihelio de Mercurio, en el epígrafe
8. Haciendo los mismos cálculos encontraríamos una diferencia respecto al resultado de la TGR inapreciable, sin embargo
esta diferencia puede ser apreciable en campos gravitatorios intensos o cuando r es pequeño como, por ejemplo, en el caso de la
rotación diferencial solar.
© Jorge Ales, 2002. http://www.universoviviente.com
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